ALMUERZO CON AMIGAS

Esta vez voy a dedicar el blog al almuerzo con amigas que organizamos todos los meses, cada vez en casa de una.

Somos un grupo de cinco amigas (B, C, I, R y yo) que quedamos todos los meses para ponernos al día de nuestras cosas, en la que no faltan las frases de apoyo, buenos consejos, algo de mimos y, sobre todo, risas.

Estas reuniones son alimento para el alma, recargamos pilas de una forma muy terapéutica y agradable pero, lo malo: ¡se nos hacen cortísimas!

Durante esas 3 horas, el mundo se para a nuestro alrededor, para disfrutar de una buena conversación y mejor compañía.  En el fondo lo de menos es la comida, aunque luego nos intercambiamos las recetas, que nunca llegamos a apuntar, pero que seguro haremos.

Para buscar la fecha esperamos a que nuestra amiga tenga la programación de vuelo para no faltar ninguna ya que, sin ella, no sería lo mismo.  Somos una mesa de cinco patas, en la que cabemos todas al rededor y hace que nos sintamos genial.

Cuando me toca a mi, entran por la puerta y alguna comenta: “a ver con que nos sorprende hoy Paloma”;  eso hace que cada vez intente superarme, para lograr eso, “sorprenderlas”.

Disfruto al máximo pensando como voy a montar la próxima mesa, eligiendo el mantel, la temática dependiendo la época del año y mezclando vajillas, para lograr ese impacto visual al entrar.

Esta vez no iba a ser menos y escogí unos individuales que me regaló mi madre hace ya muchos años de Gastón y Daniela con motivos de palmeras.  Como centro de mesa puse unos ladrillos formando un recipiente para poner flores.  Estas dos cosas ya eran suficiente para que el resto de las piezas resaltaran, a pesar de ser más básicas.

Mientras esperamos a que lleguen todas, tomamos el aperitivo sin dejar pasar un minuto para empezar a contar las últimas novedades. Escojo menús algo más elaborados de los que comemos en nuestro día a día.

Para esta ocasión, en el aperitivo puse distintos tipos de encurtidos, que nos encantan.  Luego algo de jamón serrano, unas cremas de quesos para untar e hice unas mini fajitas de celiacos de roast beef con queso en hebras, rúcula y salsa de eneldo. Fue un experimento que quedó riquísimo y muy lucido. Animaros a probar nuevas mezclas, seguro que acertáis.

Para la comida hice gazpacho de cereza.  Era la segunda vez que lo hacía, pero quedó muy rico.  Luego solomillitos de cerdo con pasas y ciruelas acompañados de una salsa de coca cola y, de postre, brazo de gitano relleno de nata de celiacos, adornado con fresas laminadas.  A pesar de ser sin gluten, estaba increíble.

A la hora de la sobre mesa nos pusimos al sol con nuestras infusiones, que nunca faltan y echamos más risas hasta la hora de marcharnos.

Momentos de amigas, de relax, de risas, de terapia, de mimos, de piropos … MOMENTOS QUE TODAS DEBERIAMOS TENER.

¡Hasta la próxima comida!

2018-10-11T10:38:22+00:00 junio 14th, 2018|LifeStyle|0 Comments

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