EL CAFÉ: CÓMO Y DÓNDE

La pasada semana hablábamos del aperitivo, de cuándo y cómo servirlo.  A raíz de ese post, algunas me habéis preguntado por cómo servir el café.  Así que hoy os cuento algunas ideas de cómo servir el café de forma correcta.

El servicio del café tiene sus reglas de protocolo y una de ellas es no servirlo en la mesa donde has comido, aunque la tendencia ahora hacerlo así por comodidad.

Después del almuerzo o cena que has ofrecido a tus invitados, resulta muy agradable tomar un café y continuar con esa conversación amena y distendida.

Conviene tener preparado, antes de que lleguen los invitados, la bandeja con las tazas y platos pequeños, las tazas y platos de te; preferiblemente amontar los platos por un lado y las tazas por otro, sino cada plato con su taza encima. Las cucharitas para tipo de taza, servilletas pequeñas (mejor si son de tela), azúcar blanca, morena y edulcorante, jarrita para la leche, etc.

Si tienes cafetera de cápsulas, también puedes montar una rincón de cafés, tan de moda ahora.  Ahí puedes disponer la cafetera con las distintos tipos de cápsulas, las infusiones y todo lo necesario para servirlo.

No olvides ofrecer café descafeinado, distintos tipos de infusión, y leche además de la normal, también desnatada o sin lactosa.

Lo primero que debemos hacer es preguntar a los invitados si quieren tomar un café y cómo lo quieren.  Es importante saber cuántos van a tomar café, para calcular la cantidad que hay que hacer y así lo tomen recién hecho.

Si hay quien quiere repetir, hay que volver a hacer más, nunca recalentar lo que sobre, y servirlo en una taza limpia.

Es mejor que el café lo preparen y lo sirvan los anfitriones, aunque sea de máquina de cápsulas.  Nunca levantar la taza de la mesa para servirlo, y siempre se debe dejar encima del plato, y sobre la mesa, nunca se debe entregar en la mano.

Pon atención al detalle de que la cucharita esté al lado del asa y que el asa quede del lado de la mano derecha del comensal.  Si el comensal es zurdo, debes colocar el asa y la cucharilla cerca de la mano izquierda.

Ofrece también un vaso de agua fría, es buen complemento a una taza de café pues limpia el paladar y realza el sabor.

Puedes acompañar el café con chocolates, macarons, incluso alguna gominola, o algún otro dulce que haya llevado algún invitado, pero que sean siempre del tamaño que permita tomarlo de un solo bocado.

Junto con el café, puedes ofrecer licores o las copas, pero eso será motivo de un nuevo blog.

Tomamos un café, What else?

2018-10-11T10:53:14+00:00 mayo 31st, 2018|LifeStyle|0 Comments

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